Carlos Astorga

Carlos Astorga

jueves, 28 de febrero de 2013

Síntesis del Monacato, Fenómeno Universal


Hacia el final del siglo III, en especial de 313 cuando el emperador Constantino dio reconocimiento oficial a la religión cristiana, la persecución de los cristianos fueron poco frecuentes y, por tanto, ser cristiano ya no parecía una opción exigente. Fue durante este período que la vida monástica surgió como un movimiento en la iglesia dirigido a vivir la vocación cristiana de una manera radical.

Por lo tanto el Monacato es el nombre colectivo de una forma especial de existencia cristiana con múltiples relaciones históricas, la cual se caracteriza comúnmente por la separación del mundo para una entrega más profunda a Dios. Etimológicamente esta palabra deriva del griego solo y expreso precisamente la ruptura de todos los lazos mundanos. Así mismo es importante mencionar que la etapa antigua del monacato cristiano la constituye en efecto, la vida de los anacoretas o eremitas de los retiraos o solitarios.
Para ello conoceremos alguna definición:
Monje: Viene de monachos que significa solitario, el monasterio viene hacer el lugar de residencia de ese monje.
Eremitas o Ermitaños: Viene eremos y tienes que ver con el desierto lejos de los demás hombres
Anacoreta: viene de anachcorenim es retirarse o irse al monte, significa el que ha dejado el mundo
Cenobita: vida en comunidad “Koinos bios = Vida en común”.
Monaquismo: estado de vida de todo los que dejan el mundo para entregarse plenamente a Dios, toma dos formas la vida solitaria anacoretismo también eretismo y la vida en común o cenobitismo.
Monacato: es la adopción del estilo de vida más o menos acético dedicado a una religión y sujeto de diferente reglas en común.
“En toda las religiones han existido formas organizadas que encarnas y que prefiguran ese monacatos no es un fenómenos solamente Cristianos”, no va hacer similar en toda las religiones ya que a su vez se van a establecer.
Ascetismo: Es Práctica de abnegación y de renuncia de los placeres mundanos con el fin de alcanzar el más alto grado de espiritualidad, de intelectualidad o de autoconciencia.
El Monacato es la más fiel expresión del genio religioso hindú, de su ardor impaciente en la búsqueda del ser supremo, en lo hondo de sí mismo, en lo hondo de todo, más allá de todo.
Sin embargo la vida monástica aparece en varias de las mas importantes religiosos del mundo civilizado, lo que nos demuestra que es una reacción humana y normal ante las aspiraciones morales y espirituales, ya que fue la enseñanza de Jesús la que dio forma a esas aspiraciones, engendrando así la existencia del monacato.


Es por tanto necesario hacer hincapié en que los orígenes del monacato cristiano no obedecen a una sola causa, sin embargo el primitivo monacato identifica en gran medida la imitación de Cristo encarnada en la idea del martirio.
Así mismo como una idea principal debemos destacar que el el monacato Cristiano representa un paso en la evolución de la vida perfecta.

miércoles, 30 de enero de 2013

Identidad de la Vida Religiosa Clase N° 1

Presento un esquema donde busco central la Identidad de la Vida Religiosa de hoy del autor José Mª Guerrero.

martes, 29 de enero de 2013

Vida Consagrada



El Papa Juan Pablo II en el mensaje para la jornada de la Vida Religiosa el 2 de febrero de 1997, nos dice que la finalidad de dicha jornada es por tanto triple: en primer lugar, responde a la íntima necesidad de alabar más solemnemente al Señor y darle gracias por el gran don de la vida consagrada que enriquece y alegra a la comunidad cristiana con la multiplicidad de sus carismas y con los edificantes frutos de tantas vidas consagradas totalmente a la causa del Reino. Nunca debemos olvidar que la vida consagrada, antes de ser empeño del hombre, es don que viene de lo Alto, iniciativa del Padre, "que atrae a sí una criatura suya con un amor especial para una misión especial" (ib., 17). Esta mirada de predilección llega profundamente al corazón de la persona llamada, que se siente impulsada por el Espíritu Santo a seguir tras las huellas de Cristo, en una forma de particular seguimiento, mediante la asunción de los consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia. Estupendo don.
"¿Qué sería del mundo si no existieran los religiosos?", se preguntaba justamente santa Teresa (Libro de la vida, c. 32,11). He aquí una pregunta que nos lleva a dar incesantes gracias al Señor, que con este singular don del Espíritu continúa animando y sosteniendo a la Iglesia en su comprometido camino en el mundo.
En segundo lugar, esta Jornada tiene como finalidad promover en todo el pueblo de Dios el conocimiento y la estima de la vida consagrada.
Como ha subrayado el Concilio (cfr. Lumen gentium, 44) y yo mismo he tenido ocasión de repetir en la citada exhortación apostólica, la vida consagrada "imita más de cerca y hace presente continuamente en la Iglesia la forma de vida que Jesús, supremo consagrado y misionero del Padre para su Reino, abrazó y propuso a los discípulos que le seguían" (n. 22). Esta es, por tanto, especial y viva memoria de su ser de Hijo que hace del Padre su único Amor he aquí su virginidad, que encuentra en Él su exclusiva riqueza he aquí su pobreza y tiene en la voluntad del Padre el "alimento" del cual se nutre (cfr Jn 4,34) -he aquí su obediencia.
Esta forma de vida abrazada por Cristo y actuada particularmente por las personas consagradas, es de gran importancia para la Iglesia, llamada en cada uno de sus miembros a vivir la misma tensión hacia el Todo de Dios, siguiendo a Cristo con la luz y con la fuerza del Espíritu Santo.
La vida de especial consagración, en sus múltiples expresiones, está así al servicio de la consagración bautismal de todos los fieles. Al contemplar el don de la vida consagrada, la Iglesia contempla su íntima vocación de pertenecer sólo a su Señor.

sábado, 19 de enero de 2013

La Mujer Asociada al Celo Sacerdotal


En 1915 el Padre Alberione publica el libro  la mujer asociada al celo sacerdotal, en la introducción, explica haberse inspirado en monseñor Mermillod, que decía a las mujeres, “Vosotras debéis ser apóstoles”, y en Frassinetti, que les señalaba cómo están llamadas “a un casi sacerdocio, a un verdadero apostolado”. Es sin duda que el libro está dirigido al clero y a la mujer que prestan un gran servicio colaborando con la actividad pastoral del párroco, ya que sin duda ellas se convierten  en auténtico apóstol.

Señala de igual manera el Padre Alberione, la importancia de la mujer dentro de las actividades apostólicas, nos indica que precisamente para poder alcanzar a todas las personas y todos los ambientes, el sacerdote necesita la acción complementaria de la mujer valorizando el empuje feminista del tiempo.
Como puede notarse, la gran sensibilidad pastoral del Padre Alberione halla su primer ámbito de aplicación en el ministerio del sacerdote diocesano, al que imprime una manera nueva de ejercicio. Sin embargo, mientras desarrolla esta tarea preciosa de reforma pastoral, el Padre Alberione mantiene viva la experiencia de la noche santa.

Es sin duda que este libro va dirigido a la mujer en su figura de hija, madre y esposa en medio del ámbito familiar, social y eclesial, ya casi al final hace una referencia a la mujer asociada como religiosa. Haciendo una lectura rápida del libro nos encontramos con un Alberione en parte conservador y al mismo tiempo abierto a la evolución de la historia o mejor aún a los signos de los tiempos.
El Padre Alberione anima a la mujer a ser apóstol en todos los campos posibles y a no dejarse escapar ocasión alguna para entrar allí donde se le abran las puertas, Santiago Alberione sin duda demuestra creer en la mujer y en sus potentes energías y capacidades, fundando así cuatro congregaciones religiosas femeninas y un instituto agregado de vida secular consagrada, eso es un gran ejemplo de la idea que tenía el Padre Alberione de las mujeres como líderes se podrían considerar.

El Padre Alberione señala sin duda a la virgen María como modelo a cualquier mujer, pero en particular a la mujer apóstol y colaboradora del sacerdote en llevar a Jesús a los hombres. María es la mujer, es la madre, es nuestra maestra, es la reina, y es sin duda la primera apóstol por excelencia porque nos dio a Jesús y sigue dándolo al mundo, María es la mujer asociada al celo sacerdotal, ella es la madre de Jesús único y eterno sacerdote, María madre de la Iglesia. Así es como se dirige el Padre Alberione a María.